CONSECUENCIAS DE LA POSICIÓN BÍPEDA
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| Extremidad inferior y media pelvis de Humano, Australopiteco y Chimpancé |
De la genética hemos
aprendido que no se necesitan muchos cambios en el ADN (mutaciones) para producir modificaciones en cualquier
organismo. Las mutaciones en los genes llamados reguladores son capaces de
inducir una serie de cambios en la programación de otros genes que actúan
sobre determinado desarrollo y es
posible que en la adquisición del bipedalismo también actuara de esa forma. Esto
en cuanto al ADN, pero sus consecuencias afectan la morfología y fisiología de
cualquier especie y la pelvis y la columna vertebral de los humanos no son la
excepción, con lo que son las estructuras que más alto precio pagan (después del cerebro) por la
adquisición de nuestro andar bípedo.
Nuestra pelvis es ancha, más
en las mujeres -por tanto algo menos eficiente en la marcha que los
hombres-, corta y bastante curvada para formar el anillo óseo que nos
caracteriza; por el contrario, la de los simios es larga, estrecha y con un ala
ilíaca casi plana.
Las transformaciones y
modificaciones óseas y musculares atadas a nuestro bipedalismo trajeron
problemas anatómicos y funcionales aún no resueltos del todo por la evolución
(quizás ha pasado poco tiempo aún), pero atenuados, por fortuna para
nosotros, por la ciencia y la medicina, tales como hernias inguinales,
hemorroides, varices, escoliosis, lordosis, cifosis, embarazo incómodo y parto
difícil.
En los cuadrúpedos las vísceras
son sostenidas por el mesenterio que cuelga de la columna vertebral, como una cortina de las varillas; en los
humanos empujan hacia la cavidad pélvica. En los cuadrúpedos el corazón hace
menos esfuerzo ya que bombea casi toda la sangre en forma horizontal; en los
bípedos tiene que hacerlo más verticalmente, lo que requiere de válvulas
especiales, de allí que los problemas de várices se deben a la gran presión a
que se someten las venas.
Las caídas son frecuentes en
nosotros los bípedos; los cuadrúpedos rara vez se caen. Las fracturas, los
daños en los discos intervertebrales y otras lesiones anatómicas también son
más frecuentes en nosotros. En conclusión, los humanos somos un producto
evolutivo todavía imperfecto.
Entre los cambios que trajo
la postura bípeda está la aparición de curvaturas en la columna vertebral: una
especie de resorte.
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| Columna vertebral humana y sus curvaturas |
Los recién nacidos tiene una
sola curva (cifosis) dorsal y el arco apunta hacia atrás como en los
cuadrúpedos. A los tres meses aparece la curvatura cervical (lordosis), con la
convexidad hacia adelante. Hacia los nueve meses, cuando el bebé ya se sienta
solo, ha desarrollado la curvatura lumbar, también como la cervical, dirigida
hacia adelante. De tal suerte que disponemos, en nuestra espalda, de tres
resortes, uno encima de otro, de forma que nuestra cabeza se mantiene en
equilibrio con muy poco esfuerzo muscular.
El foramen magnum, en la
base del cráneo (por donde pasa la médula) y la articulación del mismo con la
primera vértebra cervical, los cóndilos occipitales, también se desplazan hacia
adelante para mejorar el equilibrio de la cabeza (muy grande, por cierto) a fin
de que se sostenga con poco esfuerzo.
Todos estos cambios ocurren
en los primeros tres años de vida y en los primates no humanos no se forman las
curvaturas cervical y lumbar, ni se desplaza la articulación de la cabeza hacia
adelante, por cuanto ellos muy pocas veces se ponen de pie.
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| Canal de parto de Chimpancé, Australopiteco y Humano moderno |
No hay ninguna especie que
tenga un canal de parto tan estrecho como el de la hembra de Homo sapiens, el
cual le da muchas dificultades al dar a luz. Para acabar de complicar las cosas
el canal de parto no es recto como en los cuadrúpedos -paralelo a la espina
dorsal-, sino angulado y el feto tiene que rotar para salir. La mayoría de los
partos son en posición occipitopúbica, o sea dándole la espalda a la madre y la
cabeza deflexionada –estirada hacia atrás-, con lo cual si ésta intentara
ayudarle a salir podría ocasionarle graves lesiones cervicales al exagerar la
deflexión de la cabeza y doblarle más hacia la espalda. Una vez que sale la
cabeza, el feto además debe rotar para sacar un hombro primero y luego el otro.
Por eso en nuestra especie la madre no puede ayudarse a sí misma en el parto,
de forma que este se ha convertido en un fenómeno social con ayuda de otras
mujeres. Entre los monos ni hay comadronas y menos gineco-obstetras.
Todas estas contorsiones nos
llevan a asegurar que comparado con los demás primates, el parto humano tiene
como características: primero, el grave conflicto pélvico-cefálico, entre un
canal de parto estrecho y cabeza desproporcionadamente grande del neonato; segundo,
el canal de parto de nuestra especie no tiene la misma sección en toda su
trayectoria, lo cual obliga al feto a rotar para adaptarse; y tercero, el canal
de parto está doblado en el último trayecto, lo cual obliga al feto a extender
(deflexión) mucho la cabeza para seguir la trayectoria curva impuesta por la
evolución y producto de nuestra posición bípeda.
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| Recorrido durante el parto en: Humano moderno y Chimpancé |
Tanto en los simios grandes,
como en los monos más pequeños el canal de parto es más ancho que la cabeza del
feto el cual sale recto, sin ninguna curva y además con la cara mirando a la
madre. Solo se han podido documentar tres casos de hembras chimpancés que
parieron a sus crías (por supuesto en un zoológico, quizás sobrealimentadas y
con poca actividad física) en posición occipito-púbica, es decir, con el
occipital de la cría tocando el pubis de la madre- de espaldas-, como en las
hembras de nuestra especie. Falta mucho por observar sobre el parto de esta
especie, ya que la observación en su hábitat es difícil.
Bibliografía:
1.- Arsuaga, Juan Luis. El primer Viaje de Nuestra Vida
2.- Agustí, Jordi; Bufill,
Enric; Mosquera, Marina. El Precio de la
Inteligencia
3.- Mayr, Ernst. Por qué es Única la Biologia
4.- Vélez, Antonio. Del Big Bang al Homo sapiens
5.- Dawkins,Richard. El Cuento del Antepasado
6.- Savage-Rumbaugh, Sue.
Vídeo animación del bipedismo. En Ted
Conferences





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