POSIBLE ORÍGEN
La evolución del bipedalismo
es tan fascinante que todos los biólogos se han referido a ella alguna vez;
pero Jonathan Kingdon, zoólogo y artista, fue más lejos: escribió todo un libro
sobre ella, Lowly Origin, en donde se
refiere a trece hipótesis, algunas de ellas no excluyentes, es decir, se pueden
complementar. Pasaremos revista a las más plausibles, a la del mismo Kingdon y
llegaremos hasta la de Richard Dawkins, que por supuesto es ulterior a la
publicación del libro.
![]() |
| Chimpancé y Humano moderno |
De nada sirve preguntarse
sobre las ventajas del bipedalismo, porque si así fuera los creacionistas nos
dirían que también serían bípedos los gorilas, chimpancés y otros mamíferos. A
pesar de que hay estudios sobre ello, no hay evidencia concluyente para asegurar
que con dos patas se corre mejor que con cuatro o viceversa. Todo depende del
entorno en que evolucionó cada especie y la presión selectiva de sus
depredadores, el ambiente o las condiciones para conseguir alimentos. El
guepardo, Acinononix jubatus, o chita,
mamífero cuadrúpedo, puede alcanzar velocidades entre 95 y 115 kilómetros por hora,
pero en carreras cortas de sólo 400 o 600 metros y luego debe refrigerarse
durante un buen tiempo antes de poder correr nuevamente. Pero todo ello lo debe
a modificaciones anatómicas y estructurales: una espina dorsal flexible, un
corazón mas grande proporcionalmente a su tamaño (entre los felinos) y una cola
larga que le da estabilidad en la carrera ya que la utiliza como
contrapeso. El avestruz, Struthio camelus, ave bípeda, llega
hasta los 90 kilómetros por hora. Aunque algunos de los ancestros de las aves,
los dinosaurios, eran bípedos, no lo eran en el sentido estricto; las aves son
bípedos, pero siguen siendo horizontales, no verticales como los humanos.
Con un entrenamiento
adecuado, los chimpancés y otros cuadrúpedos son capaces de aprender a caminar
sobre dos patas, pero también lo pueden hacer en forma espontánea.
Los
orangutanes y los gibones son mejores bípedos y los sifakas de Madagascar lo
hacen con el garbo de una bailarina, brazos en alto. (Ver vídeo de Sifakas danzando en este enlace): https://www.youtube.com/watch?v=_EvfWxVzDjY
La estructura corporal de
una especie debe satisfacer las necesidades del poseedor; por eso los monos y
simios cuadrúpedos son pésimos corredores. Su anatomía y fisiología evolucionó
para trepar, no para correr. De tal suerte que cuando nuestros antepasados se irguieron
sobre dos patas, debemos descartar que lo hicieron para competir con avestruces
o guepardos. No disfrutaron de ninguna ventaja significativa en cuanto a eficiencia
y velocidad o gasto energético; por tanto su beneficio hay que buscarlo en otro lado.
Maxime Sheet-Johnstone, de
la Universidad de Oregon, ha conjeturado que nuestros antepasados se irguieron
sobre dos patas para hacer ostentación del pene (los machos) y las hembras para
ocultar sus genitales, los cuales en las hembras cuadrúpedas quedan más a la vista. Pero porqué sólo la debemos
aplicar a nuestra especie y no a otros primates.
También se ha conjeturado
que nos pusimos de pie, no por ser una buena opción de desplazamiento, sino
porque nos dejaba las manos libres para hacer otras cosas, como acarrear las
crías o el alimento, el cual se podía utilizar para intercambiar favores con el
beneficiario. Steven Pinker dice que antes de inventarse el frigorífico, la
mejor despensa era la barriga de un compañero. Pero, ¿cómo? Si una vez ingerida
ya no estaba disponible. Pues en el sentido de que era una deuda de gratitud y
cuando la situación se invirtiera, éste podría en compensación devolver el favor,
siempre y cuando no fuera un tramposo –los políticos no eran abundantes en esos
tiempos, creo-. Hay casos documentados de chimpancés que comparten el alimento
a cambio de favores. ¿Ese es el origen del simbolismo del dinero? Es más, los
machos lo hacen a cambio de favores sexuales y no crea que somos la excepción.
Cuando un macho de nuestra especie quiere cortejar a una hembra ¿no es
frecuente invitarla a cenar?
Intercambio de favores sexuales, aunque ella piense que es romántico.
El antropólogo estadounidense
Owen Lovejoy, le dio una vuelta de tuerca más a esta teoría. Propone que la
lactancia de una cría era un estorbo a la hora de salir a recolectar comida.
Como la malnutrición es causa de escasa producción de leche también retrasa el
destete; mientras la hembra está lactando es estéril. Un macho que lleve comida
a la hembra acelera el destete y la vuelve más receptiva y disponible a
copular; más cópulas implica mayores probabilidades de volver a tener una cría;
a más crías mayor eficacia biológica, (fitness),
más eficacia biológica implica un grupo más numeroso, lo cual lleva a mejores probabilidades
de supervivencia comparado con otros grupos en los cuales los machos se atragantan
de comida en el lugar donde la encuentran, sin acarrear nada a casa. (Ver vídeo de gorila erguido en este enlace): https://www.youtube.com/watch?v=hATmGjYALkg
Intercambio de favores sexuales, aunque ella piense que es romántico.
Otra hipótesis supone que
nos levantamos en dos patas para incrementar la altura al atisbar por encima de
la hierba de la sabana arbolada aumentando la probabilidad de detectar a las
presas y a los depredadores. También implica menor exposición a los rayos del
sol que a cuatro patas, el cual solo cae en la coronilla protegida por una
copiosa mata de pelo. El calor se disipa más eficientemente estando en posición
vertical. El pelo del cuerpo, excepto en la cabeza, las axilas, las cejas y los
genitales sobraba y si le añades un incremento en la actividad de las glándulas
sudoríparas, tenemos un buen argumento para explicar nuestra desnudez, en el sentido de lampiños,
como lo expuso el zoólogo británico Desmond Morris – no en cueros-. No es que
hayamos perdido el pelo del cuerpo completamente, tenemos la misma cantidad que
un chimpancé, es que se redujo el grosor, excepto como dijimos arriba en la
cabeza, las cejas, las axilas y los genitales, estos últimos tal vez sirvan
como difusores de las feromonas.
Richard Dawkins acude a la
selección sexual como motor de la evolución en direcciones arbitrarias sin
sentido utilitario aparente-, como en el caso de la cola del pavo real; como
segundo ingrediente, la tendencia a imitar, sobre todo nosotros los humanos, aunque
los chimpancés también son imitadores no hay ninguna razón para creer que los
australopitecinos no lo fueran; y como tercer ingrediente, la costumbre de los
simios de erguirse temporalmente sobre las patas traseras en demostraciones de
agresividad o de interés sexual. Quizá en alguna comunidad de nuestros
antepasados se volvió de moda erguirse en las extremidades posteriores, lo cual
era cool y se transmitió
culturalmente –horizontalmente, es decir aprendido-, como se sabe que existe en
algunas comunidades de chimpancés para “pescar” termitas con una pajita,
extrayéndolas del nido, o cascar nueces con piedras. Aunque parezca
“lamarckiano”, no lo es -una especie de efecto
Baldwin, el cual traté aquí.
Me explico, aquellos individuos que se erguían en dos patas –y quienes
aprendían-, tenían mejor éxito con las hembras y por tanto mayor eficacia reproductiva
–dejaban más hijos-, los que a su vez tenían mayor tendencia a imitar a sus
padres. Y las hembras que tenían preferencia por aquellos machos “fanfarrones” daban
a luz hijas a quienes le gustaban los ostentadores. (Ver vídeo de chimpáncé erguido en este enlace): https://www.youtube.com/watch?v=RO2Yy0M8N0Y
Como dijimos más arriba Jonathan
Kingdon propone que nuestros antepasados modificaron la cintura escapular
(hombros) y pélvica producto de una pre adaptación al acuclillarse para buscar
insectos, caracoles, tubérculos y todo lo comestible en el suelo. Para hacerlo
necesitaban una plataforma estable (los pies) mientras sin moverse con los
largos brazos escarbaban. Como andar en la copa de los árboles es caminar con
los brazos el proceso se invirtió, la pelvis se volvió más flexible y la
cintura escapular menos.
Diríamos que erguirse y
caminar sobre las manos inferiores (pies) es una exaptacion, en la definición del paleontólogo norteamericano
Stephen Jay Gould. En Biología exaptación es cuando algo que ha evolucionado por
selección natural, obviamente, para determinada función termina siendo
aprovechada y convertida para algo muy distinto -no es una alternativa de la
selección natural, sino una ampliación y complemento-. El ejemplo más común son las plumas de las
aves que es pelo modificado y que servía para protección térmica y terminó
siendo utilizada para volar; pero hay muchos más ejemplos. Los reptiles
desarrollaron mandíbulas de tres huesos con bisagras múltiples para poder
tragar presas grandes, pero dos de estos tres huesos llegaron a ser una
exaptación que mejoraba la audición de los mamiferianos (martillo y yunque).* Para algunos Neurocientíficos el lenguaje es
una exaptación del pensamiento. También la risa después de una broma -ya que se
muestran los dientes-, puede ser una exaptación que podría servir para acabar
con una situación de falso peligro.
CONCLUSIÓN
La eclosión del bipedalismo
cuenta desde hace varios años con la interpretación clásica de los cambios
ambientales que ocurrieron en África y en otros sitios del mundo, hace entre
siete y ocho millones de años (expuestos en la entrada anterior de este blog).
Resumiendo, los árboles y arbustos cedieron su dominio a las praderas abiertas,
cambio que coincidió con un enfriamiento global y la subsecuente expansión de
los hielos en la Antártida y posiblemente por primera vez en el Ártico. En el
valle del Rift se produjo la regresión de los bosques y expansión de las
sabanas. Así el bipedalismo fue una respuesta a las nuevas condiciones
ambientales. Este tipo de locomoción favoreció a los homínidos que salieron del
bosque (obligados por la reducción de éste) para sobrevivir en la sabana. La
locomoción bípeda permitió otear por encima de las altas hierbas y matorrales,
además de mitigar los efectos nocivos de la exposición a los rayos del sol al
reducir la superficie de exposición. La locomoción bípeda fue la respuesta
eficaz a un régimen climático estacional, pero cambiante.
Para otros esta explicación
no los satisface, puesto que hay algunas evidencias de que el bipedalismo se
originó en el bosque y no en la sabana, como es el hecho del halux abducido
(separado) de Lucy, Australopithecus
afarensis y el de Little Foot Australopithecus
prometheus, encontrado por Ron Clarke en 1997, en Sterkfontein, Sudáfrica;
fósiles que además tiene las falanges de manos y pies curvadas como ocurre en
los primates que acostumbran a agarrase a las ramas. El halux abducido es
típico de animales con una función prensora como la de gorilas y chimpancés, lo
cual viene a decir que no eran completamente bípedos, sino arborícolas todavía,
ayudándose con manos y pies a subir a los árboles. Puede ser que aún
conservaran estos rasgos a pesar del bipedalismo, pero hay que esperar por más
estudios que den mayor claridad porque en estas primeras etapas de locomoción
bípeda parece que tenemos unos homínidos mixtos: de cadera para arriba
encontramos caracteres como el largo de los brazos o la forma de las falanges
asociados a un hábitat boscoso; caderas hacia abajo, las piernas tienden a
alargarse y adoptar una marcha bípeda adaptada a la sabana.
El aumento del tamaño del
cerebro y la liberación de las manos son consecuencias positivas del bipedismo;
pero tiene un coste, que trataremos en la próxima entrada.
*Para
conocer más del tema, leer el artículo “Llenarse los Oídos de Mandíbula” del libro Ocho Cerditos de Stephen Jay Gould


.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario